Enero 15, 2026
Una mente diseñada para sobrevivir no siempre sabe descansar. La insatisfacción no es un fallo personal, sino el eco de un programa antiguo que sigue activo.
El cuerpo está aquí, pero la mente se va. Una escena cotidiana para observar cómo funciona la atención y desde qué lugar estamos viviendo.
Cuando nada se calma por más que intentes corregirlo, ¿y si el problema no fuera el sistema, sino el lugar desde el que se está ejecutando?